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martes, febrero 07, 2012

DEPENDE SOLO DE USTED- por LAURO TREVISAN



El resultado de la oración depende solo de usted y no de Dios. Dios es siempre la respuesta total de toda oración unívoca, creída, confiada.Las repeticiones, las insistencias, usted las hace para sí mismo; es decir, para fortalecer su fe y no para convencer a Dios. En el momento en que usted se convence; Dios ya está convencido pues Dios actúa en usted solamente a través de usted.
A veces, usted pide algo, pero piensa que va a suceder todo lo contrario.
Para que le suceda esa cosa buena que está pidiendo, usted necesita hacer que su pensamiento sea unívoco y sin contradicciones. Para ello usted se sirve del refuerzo de la repetición, de la insistencia, de la meditación, de la mentalización, de la vela encendida, de la novena, de la peregrinación, del sacrificio, de la limosna, de la buena acción, del canto, de la procesión, de la promesa y otras formas usuales.
Todo esto no tiene nada que ver con Dios sino con usted.La ley es que toda palabra de fe, todo pedido hecho con fe; obtiene el resultado de lo alto. Para que exista esa fe, muchas personas utilizan múltiples rituales. Fíjese bien para alcanzar el estado de fe y no para convencer a Dios.

Dios es siempre la respuesta de su oración hecha con fé.La “Fe”, vuelvo a repetir, es no dudar en su corazón, sino creer firmemente en la realización de la palabra. Esta definición es de Jesús.
Por lo tanto la fé no significa hacer oraciones sacrificadas y sufridas sino simplemente creer en el contenido de su oración.

La fé es un estado mental. No piense pues que la fé está en la rodilla, o en las cuentas del rosario o en los libros de oración, o en los pies descalzos, la vela encendida, en la hora santa. ESO NO ES LA FE. Puede ser objeto de fe, pero no es la Fe.
La fe, que produce el milagro, es creer firmemente en la realización de su palabra, es tener la seguridad absoluta de que su oración es atendida.
ESA ES LA FE QUE PRODUCE OBRAS.
Lauro Trevisán
El poder de la oración.