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domingo, agosto 26, 2012

QUIERO SENTIRME MERECEDOR


Lo que yo quiero es sentirme merecedor:


  • Del amor de los demás, siendo auténtico, siendo yo mismo, sin tener que ocultar mi identidad y mi  vulnerabilidad.
  • De respeto, sin tener miedo de reconocer mis limitaciones.
  • De pertenencia, reconociendo mi derecho a pensar y actuar con libertad sin tener que ser excluido por ello.
  • De mis derechos los cuáles me pertenecen por el simple hecho de existir y no porque deba conquistarlos.
  • De mostrar mis sentimientos, mis emociones y mis formas de pensar, sin sentir miedo y sin tener que ser castigado o criticado por ello.
  • Del éxito, sin tener que pagar altos precios por conseguirlo, sino porque me he comprometido con mi propósito de vida y es por ello que lo merezco.
  • Del placer y del disfrute, sin tener que sentir remordimientos.
  • De elegir que puedo apoyar a otros sin tener que cargarlos y sin pasar por encima de mis necesidades.
  • De cubrir mis necesidades y lograr mis metas, sin tener que dejar la vida en ello.
Quiero merecer como consecuencia de mis elecciones y mis actos y no como premio por complacer a los demás.

Lo que yo quiero es  sentirme  digno,

reconociendo mi derecho a merecer el respeto de los otros,

 por ser la persona que soy. 

Lo que no quiero es:


Ocultar ser quien soy para no ser rechazado:
  • Tener que aparentar ser otra persona para poder tener el amor de otros.
  • Negar mis sentimientos, mis emociones y mi forma de pensar para poder ser aceptado por otros.
  • Ser juzgado, criticado o castigado por defender lo que soy y defender aquello en lo que creo.
  • Tener que llenar las expectativas de otros, pasando por encima de las mías.
  • Pensar que mis derechos como persona, son algo que me tengo que ganar con el esfuerzo o con el sometimiento, cuando en realidad son míos por el sólo hecho de existir.
  • Sentirme culpable por ser exitoso o darme el derecho a sentir placer.
  • Sentir miedo al mostrarme al mundo de manera auténtica.
  • Cargar a otros evitando que sea cada quién que se responsabilice de su propia vida.
  • Dejar de ver mis necesidades, para ver las de los demás, por ganarme su aprecio.
  • Vivir para trabajar sin tiempo para el contacto, para aprender, para enseñar, para disfrutar de la vida y de las personas.
  • Hacer las cosas, para recibir un premio o evitar un castigo, y no por un deseo auténtico.
  • Que mi vida esté más orientada al DEBER SER que al SER, porque sólo así me pueda sentir merecedor.

No deseo perder mi dignidad,

por no sentirme una persona:

Merecedora de amor, respeto y pertenencia,

y creer que todo esto me lo tengo que ganar,

obedeciendo y complaciendo a los demás.